Muslos de pollo con cerveza

Muslos de pollo con cerveza

Pollo con tomate

Los guisos de pollo merecen reclamar su protagonismo en la mesa familiar, pues son tan sabrosos y reconfortantes como los asados al horno. Con pocos ingredientes sencillos lograremos fácilmente un plato digno de mojar mucho pan, y la receta de pollo a la cerveza es sin duda una de las más agradecidas.
Podemos emplear las partes que más nos gusten del ave, aunque son los muslos y contramuslos, con piel y hueso, los que darán mejor sabor al conjunto. Es un plato muy versátil que podemos enriquecer con verduras al gusto o aromatizar con otras hierbas, pero, eso sí, hay que emplear cerveza de calidad si queremos que nos hagan la ola en casa.
Sacar el pollo un rato de la nevera y abrir el envase para que se atempere un poco. Retirar los posibles excesos de grasa o plumas, y secar con papel de cocina. Salpimentar y, si se desea, enharinar ligeramente.
Calentar un fondo de aceite de oliva en una cazuela grande y dorar el pollo a fuego medio-fuerte por ambas caras, trabajando en tandas si fuera necesario para no amontonar demasiado las piezas. Si agarra un poco al fondo, más sabor dará al guiso. Retirarlo a una fuente y reservar.

pollo guisado con cerveza boricua

Dentro de la gran variedad de recetas de pollo a la cerveza que podemos elaborar, pues seguro que hay más de una por cocinero, hoy os proponemos una que resulta muy sabrosa y como siempre, muy fácil de hacer, son unos Muslos de pollo a la cerveza con mostaza que están para chuparse los dedos y para mojar pan.
Retira la piel de los muslos de pollo para que quede un plato menos graso, pero si quieres, puedes cocinar el pollo con piel. Dale un golpe a los dientes de ajo pero no los peles, se cocinarán los ajos en camisa. Pela la cebolla y pícala en brunoise.
Pon una cazuela a calentar con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, salpimenta los muslos de pollo y dóralos en la cazuela por los dos lados, incorpora también los ajos para que vaya aromatizando el aceite y la carne.
Una vez que empiece a hervir, reduce el fuego y tapa la cazuela parcialmente, es decir, dejando que escape un poco de vapor. Cocina el pollo hasta que esté tierno, mientras se hace ve dándole la vuelta de vez en cuando para que se impregne bien de todos los sabores. Si una vez hecho el pollo queda mucho líquido, sube el fuego y destapa la cazuela para que reduzca con mayor rapidez. No queda una salsa espesa, sólo un poco de jugo para poder mojar cada bocado de pollo y un poco de pan.

pollo a la cerveza con champiñones

Los guisos de pollo merecen reclamar su protagonismo en la mesa familiar, pues son tan sabrosos y reconfortantes como los asados al horno. Con pocos ingredientes sencillos lograremos fácilmente un plato digno de mojar mucho pan, y la receta de pollo a la cerveza es sin duda una de las más agradecidas.
Podemos emplear las partes que más nos gusten del ave, aunque son los muslos y contramuslos, con piel y hueso, los que darán mejor sabor al conjunto. Es un plato muy versátil que podemos enriquecer con verduras al gusto o aromatizar con otras hierbas, pero, eso sí, hay que emplear cerveza de calidad si queremos que nos hagan la ola en casa.
Sacar el pollo un rato de la nevera y abrir el envase para que se atempere un poco. Retirar los posibles excesos de grasa o plumas, y secar con papel de cocina. Salpimentar y, si se desea, enharinar ligeramente.
Calentar un fondo de aceite de oliva en una cazuela grande y dorar el pollo a fuego medio-fuerte por ambas caras, trabajando en tandas si fuera necesario para no amontonar demasiado las piezas. Si agarra un poco al fondo, más sabor dará al guiso. Retirarlo a una fuente y reservar.

pollo con cerveza y mostaza

Existe una gran cantidad de recetas tradicionales de nuestra gastronomía en las que el pollo es el absoluto protagonista, y está probado que si son recetas que perduran es porque están de auténtico… ¡escándalo!
El pollo es uno de los ingredientes más versátiles que hay en la cocina, ya que se puede preparar con infinidad de técnicas y siempre queda riquísimo. Guisado, asado, a la plancha, al vapor, cocido… riquísimo!
También hemos utilizado nuestra picadora manual que, si nos ponemos en modo ahorro de energía, como no necesita electricidad es de lo más práctico y limpio, en segundos tienes verduras, frutas, frutos secos o queso picados, y para todo tipo de sofritos y salteados viene genial.
Si te ha gustado esta receta, te va a encantar el tradicional pollo en pepitoria, el escabeche de pollo y el pollo al ajillo tradicional, y si buscas un plato de cuchara, nada mejor que un rico caldo de pollo casero con garbanzos.
Este plato debes servirlo bien caliente en la mesa, y lo cierto es que están tan rico recién hecho, como incluso reposadito del día anterior, así que puedes prepararlo con antelación sin problemas. Si te sobra pollo a la cerveza, puedes mantenerlo en la nevera durante 2-3 días o incluso congelarlo.

Muslos de pollo con cerveza 2022

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